Corría el año 1998 y el rock estaba en plena mutación. Mientras el nu metal empezaba a saturar las radios, un disco debut llamado Queens Of The Stone Age irrumpió como un puñetazo en la mandíbula del establishment. Lanzado el 22 de septiembre de 1998 bajo el sello Loosegroove del guitarrista de Pearl Jam, Stone Gossard, este álbum no era un simple debut: era un manifiesto de libertad creativa firmado por Josh Homme, el ‘Ginger Elvis’, quien venía de la implosión de Kyuss, la banda más caliente del desierto de Palm Desert.
Kyuss había sido una máquina de riffs hipnóticos que llevó a Metallica y Faith No More de gira, y que incluso hizo que Dave Grohl comprara «al menos 50 copias» de Blues For The Red Sun para regalar a sus amigos. Pero la historia terminó mal: «La dinámica del grupo estaba jodida», admitió Homme. Después de mudarse a Seattle y matricularse en la Universidad de Washington para estudiar negocios, el guitarrista pensó en dejar la música. Sin embargo, el rock lo llamó de vuelta: primero como guitarrista de gira de Screaming Trees en el Lollapalooza 1996, y luego formando Gamma Ray, proyecto que al ser bloqueado por la banda alemana de power metal, mutó a Queens Of The Stone Age.
Lejos de repetir la fórmula stoner de Kyuss, Homme tomó un desvío radical. «Quería hacer algo para chicas», confesó a The Guardian. «Pensaba en música de robots trance para chicas. No me interesaban los chicos en absoluto. Quería hacer algo que las chicas pudieran bailar y que tuviera una libertad que Kyuss no tenía. Para el final, Kyuss se sentía restrictiva». Esa declaración, tan provocadora como reveladora, explica por qué el debut de QOTSA suena tan diferente: riffs afilados, pero también espacios, grooves bailables y una sensibilidad que no rehuía lo femenino. Canciones como Regular John abren con un riff demoledor y volumen de guitarra que coquetea con el krautrock de Can y Neu!, pero todo filtrado por una actitud rockera y rebelde.
«Quería hacer algo para chicas. Pensaba en música de robots trance para chicas. No me interesaba los chicos en absoluto. Quería hacer algo que las chicas pudieran bailar y que tuviera una libertad que Kyuss no tenía. Para el final, Kyuss se sentía restrictiva». – Josh Homme
El impacto fue inmediato. La crítica alabó su frescura y originalidad, y el álbum se convirtió en la piedra angular de una de las discografías más distintivas del rock moderno. Con la producción de Chris Goss y la batería de Alfredo Hernández, QOTSA demostró que se podía ser pesado sin ser machista, y dulce sin ser blando. Veinticinco años después, aquel debut sigue sonando a futuro, a una nueva era del rock americano que, como un buen riff, nunca muere. ¡Larga vida al rock and roll!
📌 Más detalles clave
- El álbum fue lanzado el 22 de septiembre de 1998 por Loosegroove Records, sello fundado por Stone Gossard de Pearl Jam.
- Antes de llamarse Queens Of The Stone Age, el proyecto de Homme se llamó Gamma Ray, pero tuvieron que cambiar el nombre por conflicto legal con la banda alemana homónima.
- La formación original incluía a Josh Homme (voz y guitarra), Alfredo Hernández (batería) y Chris Goss (producción y teclados), entre otros.
