Un día como hoy, pero de 1986, Iron Maiden lanzó «Somewhere in Time», un álbum que marcó un antes y un después en su discografía. Tras años de lanzar un disco por año, la doncella de hierro decidió tomarse más tiempo para experimentar con nuevos sonidos, incorporando sintetizadores y teclados que, aunque sutiles, les valieron críticas de los puristas. Pero lejos de debilitarlos, este disco les permitió explorar un futuro distópico que se reflejó tanto en la música como en su icónica portada.
La década de los 80 fue testigo de la evolución de la banda: la salida de Paul Di Anno, la llegada de Bruce Dickinson en «The Number of the Beast», y los cambios en la guitarra y batería con Adrian Smith y Nicko McBrain. Con «Somewhere in Time», Iron Maiden buscó no quedar obsoletos y seguir creciendo. El resultado fue un álbum que, si bien no fue escrito por Dickinson (quien estaba agotado tras la gira World Slavery Tour), se convirtió en una obra maestra y precursora del metal progresivo.
«Somewhere in Time» fue un proyecto que apeló al cine de distopía, alejándose de a ratos del estilo demostrado en sus primeros discos, algo que lo fichó como el eslabón más débil de una cadena de victorias en sus primeros años.
La portada, diseñada por Derek Riggs, rendía tributo a «Blade Runner» de Ridley Scott, sumergiendo a Eddie en un futuro cyberpunk. Este detalle visual, junto con la inclusión de sintetizadores, definió la estética del disco y lo conectó con la ciencia ficción. A 40 años de su lanzamiento, «Somewhere in Time» sigue siendo un punto de inflexión, demostrando que arriesgarse puede llevar a la inmortalidad.
📌 Más detalles clave
- El disco incluyó canciones como «Wasted Years» y «Stranger in a Strange Land», que se convirtieron en clásicos en vivo.
- La gira de presentación, «Somewhere on Tour», fue una de las más elaboradas de la banda, con escenarios futuristas.
- A pesar de las críticas iniciales, hoy es considerado un álbum de culto y una pieza clave en la evolución del heavy metal.
