El legendario baterista de Queen, Roger Taylor, ha lanzado su séptimo álbum solista titulado Violence Insane In A Beautiful World, una obra que llega como sucesora de su aclamado disco de 2021, Outsiders. A sus 77 años, el músico británico se encuentra en un momento de reflexión creativa, hablando desde su retiro vacacional en el sur de Francia, donde confiesa haber pasado una mañana tranquila jugando Scrabble en su computadora. Esta actividad, aparentemente trivial, le trae recuerdos de sus días con Freddie Mercury, con quien solía disputar intensas partidas durante las pausas en el estudio. «Fred era muy bueno, en realidad», rememora Taylor. «Siempre me gustó un poco de Scrabble. No se trata de palabras, se trata de puntos». Así, entre anécdotas y nostalgia, el baterista presenta un álbum que él mismo describe como uno de sus trabajos más maduros musical y emocionalmente fuera de Queen.
El disco, que alterna entre lo soleado y lo sombrío, está marcado por una sabiduría cansada del mundo. La pieza central, Beautiful World, que aparece en dos versiones distintas, transita de la alegría al horror al enfocarse en una humanidad que enfrenta una posible aniquilación por guerra, división política y desastre ecológico. Taylor explica que la canción nace desde la perspectiva de alguien fuera de la Tierra que observa el planeta y piensa que es un gran lugar, pero al inspeccionarlo de cerca descubre «bastante cosas malas sucediendo». «Parece que estamos en algún curso de destrucción, o autodestrucción», sentencia. A pesar de este panorama apocalíptico, el estribillo desenfadado de la canción repite un consejo directo: «Don’t fuck it up». Para Taylor, no es solo una advertencia, sino un lema inteligente para la vida: «Sí, no la cagues. Exactamente. Vas a arruinar algunas cosas, pero sí, es un buen lema general».
«Creo que es inevitable, ¿no? Ya ha habido cuatro eventos de extinción masiva antes», afirma Taylor sobre la posibilidad de una nueva extinción humana.
La colaboración estelar del álbum es el Ndlovu Youth Choir de Sudáfrica, un grupo que ganó fama mundial en programas de talentos. Taylor los descubrió el año pasado gracias a su rework en zulú de Bohemian Rhapsody de Queen, una versión que la banda describió como «lo que la canción podría haber sonado si el viaje musical de Freddie Mercury nunca hubiera dejado África, el continente de su nacimiento». Esta traducción, oficialmente respaldada por Queen, cautivó a Taylor, quien los invitó a participar en tres temas clave. El resultado es una fusión inesperada que añade una capa de riqueza cultural y emotiva al disco. Aunque Queen se encuentra en un modo semidormido, Taylor adelantó que tienen múltiples proyectos en el horizonte, lo que mantiene viva la llama de una de las bandas más importantes de la historia.
Con Violence Insane In A Beautiful World, Roger Taylor demuestra que su vena creativa sigue intacta. El álbum no solo refleja sus preocupaciones sobre el rumbo del mundo, sino también su capacidad para transformar la inquietud en música vibrante y reflexiva. A sus 77 años, el baterista se mantiene como una figura central del rock, equilibrando su legado con Queen y una carrera solista que, contra todo pronóstico, alcanza uno de sus puntos más altos. La mezcla de melancolía, esperanza y ese toque irreverente que lo caracteriza convierte a este trabajo en una escucha obligada para los seguidores del rock clásico y para quienes buscan entender la mente de uno de los arquitectos del sonido de Queen.
📌 Más detalles clave
- Roger Taylor tiene 77 años y lanzó su séptimo álbum solista, sucesor de Outsiders (2021).
- El disco incluye dos versiones de Beautiful World y cuenta con la colaboración del Ndlovu Youth Choir de Sudáfrica en tres pistas.





