En una movida que sacudió los charts, Miley Cyrus (ahora solo Miley) lanzó su décimo álbum de estudio, ‘Bass Persuades’, el pasado 18 de septiembre a través de Atlantic Records. El disco debutó directamente en el número uno del Billboard 200 con 61,000 unidades equivalentes, marcando su primer N°1 en EE.UU. desde ‘Bangerz’ en 2013. Pero lo que parecía un triunfo rotundo se convirtió en un batacazo histórico: una semana después, el álbum se desplomó 156 posiciones hasta el puesto 157, convirtiéndose en la caída más grande para un debut número uno en la historia de la lista.
Este desplome supera incluso a casos legendarios como el de Bon Jovi con ‘This House Is Not For Sale’ en 2016, que cayó al puesto 169 tras regresar al N°1 en 2018, o el mixtape de Travis Scott ‘Days Before Rodeo’ en 2014, que desapareció del Billboard 200 por completo. La caída de Miley establece un nuevo récord negativo que evidencia la volatilidad del consumo musical actual y las estrategias de marketing masivo que inflan las primeras semanas.
«Siempre llamé a mi niña Miley. Solo… Miley», declaró Billy Ray Cyrus, respaldando el cambio de nombre de su hija.
El álbum, que explora su relación con su prometido Maxx Morando y cuenta con colaboraciones como Model/Actriz, recibió críticas mixtas. NME le otorgó tres estrellas, describiéndolo como un trabajo donde la artista «ya no se explica». Este tropiezo comercial plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de los lanzamientos sorpresa y el impacto real de las campañas de expectativa en la era del streaming.
📌 Más detalles clave
- El álbum vendió 61,000 unidades en su primera semana, suficiente para alcanzar el N°1 pero insuficiente para mantenerse.
- La caída de 156 puestos es la más pronunciada para un debut número uno desde que Billboard implementó su metodología actual.
- Miley había anunciado el disco junto a dos shows en el Hollywood Bowl, generando gran expectativa.





