¡Larga vida al rock and roll! Prepárense para una sacudida de nostalgia y puro arte sonoro. Pink Floyd ha anunciado que publicará una versión restaurada de la mítica escena final de la película Crystal Voyager, esa que acompaña a los 23 minutos de “Echoes”, el cierre hipnótico de su álbum de 1971, Meddle. La restauración se estrenará el próximo 17 de octubre, coincidiendo con el National Album Day, en el canal oficial de YouTube de la banda. Además, ese mismo día se reeditará Meddle en una edición muy especial en vinilo de color naranja mármol ‘San Tropez Orange Marble’ a través de Sony Music. Una bomba para los coleccionistas y para cualquiera que alguna vez haya sentido cómo las guitarras afiladas de David Gilmour le erizaban la piel.
La historia detrás de esta obra maestra es tan rockera como rebelde. Dirigida por David Elfick y protagonizada por el surfista y cineasta George Greenough, Crystal Voyager (1973) revolucionó la forma de filmar el surf al colocar la cámara sobre la tabla de Greenough, sumergiéndonos dentro de las olas como nunca antes. Pero fue la música de Pink Floyd la que elevó esas imágenes a un nivel casi místico. Greenough encontró Meddle entre los regalos de su madre y, al escuchar “Echoes”, supo que era la banda sonora perfecta. Como no podían pagar los derechos, se llegó a un acuerdo: la banda usaría las imágenes en sus conciertos y la película tendría su música. Así de simple, así de genial.
“Nunca antes había escuchado Echoes hasta que mi madre me lo regaló. Cuando lo escuché, exclamé: ‘¡Madre mía, eso tiene que ser la banda sonora!’ Preguntamos sobre su uso y llegamos a un acuerdo con Pink Floyd, y todo el mundo se quedó con una sonrisa en la cara. Eso fue hace más de 50 años, y el metraje y el audio todavía se ven y suenan revolucionarios hoy en día. Estoy muy entusiasmado de que todo esto esté sucediendo; es increíble trabajar con Pink Floyd de nuevo. El gran sonido y la gran imagen; ¡nada puede superarlo!”
La conexión entre “Echoes” y Crystal Voyager no fue un simple accidente. Durante años, la banda proyectó esas imágenes en sus conciertos mientras interpretaba la canción en directo, creando una experiencia audiovisual que dejaba al público con la mandíbula en el suelo. Ahora, más de cinco décadas después, esa fusión entre rock psicodélico y surf radical vuelve a la vida con una restauración en alta resolución que promete dejar boquiabiertos incluso a los que ya lo vieron todo. Es un recordatorio de que Pink Floyd nunca fue solo una banda: fue un viaje sensorial.
El lanzamiento del vinilo ‘San Tropez Orange Marble’ no es un simple capricho. Meddle es un disco clave en la discografía de Pink Floyd, el sexto de su carrera, y en él ya se vislumbraba la grandeza que luego explotaría con The Dark Side of the Moon. Con Roger Waters, Richard Wright y Nick Mason acompañando a Gilmour, el álbum contiene piezas como “One of These Days” y la propia “Echoes”, un monumento de 23 minutos que sigue sonando adelantado a su tiempo. Esta reedición en vinilo naranja es una joya para los vinileros y una excusa perfecta para redescubrir el disco en formato físico.
📌 Más detalles clave
- La restauración de la escena de Crystal Voyager se estrenará el 17 de octubre en el canal de YouTube de Pink Floyd, coincidiendo con el National Album Day.
- La reedición de Meddle en vinilo ‘San Tropez Orange Marble’ ya está disponible para reserva a través de Sony Music.
- El acuerdo original entre Pink Floyd y los creadores de la película permitió que la banda usara las imágenes en sus conciertos y que la película tuviera su música, todo sin que mediara dinero.
- “Echoes” sigue siendo una de las composiciones más ambiciosas de la banda, y su asociación con Crystal Voyager es un hito en la historia del rock y el cine.
Así que ya saben, rockeros: el 17 de octubre tienen una cita obligada con la historia. La restauración de Crystal Voyager y la reedición de Meddle son una patada de energía para el alma. ¡Larga vida al rock and roll!
